viernes, 21 de octubre de 2011

Un cuento para grandes.

La niña Sin Ojos quería viajar, conocer el mundo y soñar...

-Como lo harás?- le preguntó la niña Sin Esperanza?- no puedes ver, no puedes saber ni siquiera que hay acá! menos allá!.
-Pero puedo sentir, sentir el viento, la lluvia, la caricia de una hoja sobre mi mano, no necesito ojos para conocer, necesito un corazón- dijo la niña Sin Ojos.
-Y donde conseguirás uno? no existe nadie que quiera regalar el suyo solo porque sí- sollozó la niña Sin Esperanza.

La niña Sin Ojos arrugo su rostro y entristeció, mientras la niña Sin Esperanza se alejaba a llorar en aquel sauce del olvido. No pasó mucho tiempo hasta que una tímida niña se sentó en enfrente de Sin Ojos.

-¿Quien eres? se que estás ahí! -dijo la niña Sin Ojos.
-Soy ... soy ... soy Tristeza - le dijo la niña.
-OH! Tristeza!- dijo asombrada la niña Sin Ojos- ven a sentarte junto a mi.

Tristeza lentamente se sentó junto a la niña Sin Ojos y la miró por largo rato, la niña Sin Ojos parecía menos soñadora que de costumbre.

-¿Que te sucede niña Sin Ojos?- dijo Tristeza mientras observaba  la larga y oscura cabellera que caía desde la punta de la cabeza de la niña Sin Ojos.
-Es que para poder conocer el mundo necesito que alguien me regale su corazón- dijo la niña Sin Ojos.
-Eso es definitivamente poco posible- dijo Tristeza mirando ahora la respingada nariz de la niña.- pero, ¿por qué deseas conocer el mundo si es tan infeliz y sin vida?
-Es exactamente lo contrario!- dijo la niña Sin Ojos- imposible que sea así teniendo cosas tan hermosas como la lluvia, el sol, la luna, los arboles, las estrellas, los arco iris y las luciérnagas!- se emocionó Sin Ojos.
-Nunca había pensado en esas cosas - dijo Tristeza mientras imaginaba luciérnagas al rededor de ella- son cosas muy bellas las que nombras.
-Deben serlo! Pero nunca llegaré a conocerlas de verdad- se entristeció de nuevo la niña Sin Ojos- No sin que alguien me regale un corazón.

Pero Tristeza no la escuchaba ya, seguía imaginándose las luciérnagas, los arco iris y las estrellas sobre ella, dando vueltas y bailando entre sí. Paso largo rato de silencio, Tristeza veía el cielo y disfrutaba del viento, mientras la niña Sin Ojos pensaba incansablemente en como conseguir el corazón, lo deseaba con tanta fuerza que sentía que algo en cualquier momento explotaría en su interior. Cuando Tristeza hubo despertado de su sueño a ojos abiertos vio un mancha de tinta roja sobre su pecho .

-¿que es esto?- se miró asustada.
-¿Esto qué?- dijo la niña Sin Ojos.
-Algo acuarelado y tibio crece en mi pecho- miraba Tristeza mientras intentaba quitárselo.

Tristeza asustada corría de un lado a otro tratando de sacarse esa extraña cosa, lucho y lucho hasta que sintió... sintió la luz de la luna en su rostro y el cantar de los pájaros a lo lejos .... sintió la brisa del aire meciendo los arboles... sintió la vida ..y entonces sonrió.

.No puedo creerlo! esta magnifica cosa me ha hecho sentir la niña más feliz de todo el universo!- dijo Tristeza llorando de felicidad.
-¿Que es? ¿Que es? - preguntaba la niña Sin Ojos entusiasmada.
-Es un corazón , uno acuarelado en rojo y tibio!- dijo Tristeza- se siente bien, muy bien.
-Que suerte la tuya ! puedes sentir el mundo puedes viajar y conocer!- dijo la niña Sin Ojos emocionada por Tristeza.
-Pero hay algo más!- dijo Tristeza- un corazón nunca nace para estar solo...- dijo Tristeza mientras pensaba con media lengua afuera y el dedo sobre el ojo- TOMA! - le dijo a la niña y le puso el corazón en las manos- Ahora es tuyo. Tu corazón para viajar y conocer el mundo. Es un obsequio.
-Me regalas tu corazón?!- dijo la niña Sin Ojos asombrada- Pero si nadie regala su corazón!.
-Si no me hubieras hecho ver las cosas simples de la vida, jamás habría tenido uno. Lo tengo gracias a ti y por ti, así que es para ti.- dijo sonriendo Tristeza, mientras ponía el corazón sobre el pecho de Sin Ojos.
-Lo puedo sentir! lo puedo sentir! - decía la niña Sin Ojos mientras saltaba de alegría- ahora podre viajar y conocer el mundo, pero iré contigo, porque tu me has dado el regalo más hermoso que se pueda dar y quiero viajar siempre junto a ti.



Preparaban el viaje Tristeza y la niña Sin Ojos, armaban maletas y hacían lineas sobre los mapas, poco a poco algo tibio y  acuarelado en rojo empezó a brotar de la niña Sin Ojos.

- Crece en ti también!- dijo Tristeza abrazando a Sin Ojos- crece en ti y es hermoso!
-Puedo sentir su toque cálido en mi pecho!- se emocionó la niña Sin Ojos.
Sin pensarlo la niña Sin Ojos tomo su nuevo corazón y lo puso en el pecho de Tristeza, esta rebosante de alegría la tomo y  lo guardo con mucho cuidado dentro de sí.
-Quiero que conozcas el mundo tal como yo lo haré- dijo al niña Sin Ojos- ahora las dos tenemos un corazón regalado para descubrir las pequeñas bellas cosas que el mundo puede entregar.



Al día siguiente tomaron sus maletas , sus mapas y sombreros de sol y se fueron caminando alegres la niña que ahora podía ver de una manera especial y la niña que ahora lloraba de felicidad.

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