Los ojos.
Quiero abrirlos.
Y no puedo.
Siento una voz, en alguna parte, pero no las distingo, ni sé lo que me están diciendo. Es como la suma de muchas voces, de muchos sentimientos. Me llaman.
Sigo intentámdolo.
A un paso de la rendición, de decir adiós, pero sigo, sigo intentándolo.
Necesito tan sólo hacer el último movimiento.
Parece tan fácil...
" no bailéis con la muerte"
1 comentario:
Pero es tan difícil...
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